¿Cómo influyen el estrés crónico, la ansiedad y los ataques de pánico en el desgano?
Un organismo sometido a un estado de alerta constante debido al estrés prolongado termina por agotar sus reservas neurotransmisoras. Esta sobrecarga genera una ansiedad sostenida que paraliza la toma de decisiones. Cuando el malestar físico y mental llega a manifestarse a través de ataques de pánico, el miedo a sufrir una nueva crisis fomenta conductas de evitación extrema, consolidando profundos problemas de motivación debido a la percepción de que cualquier esfuerzo resulta peligroso o inútil.