¿Cómo se vinculan el estrés, la ansiedad y los ataques de pánico?
Sostener un dilema interno sin una resolución clara somete al sistema nervioso a un estado de estrés constante. Esta tensión continuada es el caldo de cultivo ideal para el desarrollo de una ansiedad generalizada, donde la mente anticipa escenarios catastróficos de manera sistemática. En pacientes con predisposición clínica, la acumulación de estas variables puede desbordar los mecanismos de defensa y desencadenar ataques de pánico recurrentes, caracterizados por una intensa sensación de asfixia y pérdida de control.